Qué se cuece
27 , Junio , 2008
Por Milán nos cocemos todos, así a fuego lento y en nuestro jugo. Estamos probando las delicias del clima Milanés. Después de más de un mes lloviendo prácticamente todos los días, el calor húmedo y pegajoso de esta ciudad sin mar agobia de lo lindo, aunque no creo que por Cartagena la cosa sea mejor la verdad…
Por otro lado, se cuecen exámenes en el horizontes lejanos y no tanto. La entrega de trabajos y presentaciones ya pasó (casi, aún queda uno) y ahora toca leerse las bibliografías correspondientes para los teóricos.
Aquí también se cuecen habas, pero esto no viene a cuento
En un plano más personal, he de hacer una confesión: Mamá, lo he hecho. Me los he comprado.
No he podido evitarlo: estaban ahí y me llamaban. ¡Unos patines de tres ruedas como tres rosetones! Y que se quedarán conmigo hasta que el tiempo diga quién aguanta más, si ellos o yo.
Por el momento ya les he pegado unas cuantas carreras locas por éste Milán que preveo voy a descubrir más en el último mes que en todo un año (una cosa es pasear por calles grises y otra ¡desbarrar sobre asfalto!). Florian estuvo en Alemania hace un par de semanas y se trajo sus patines también… Resultado: dos tíos locos haciendo el cabra sobre ruedas.
Ya pagué peaje y en un par de caídas me dejé medio culo, el pulgar izquierdo dislocado (ya está mejor…) y en un último encontronazo con mi querido compañero teutón me dejé medio labio contra su dura cabeza germánica, causándome una herida que podría haber sido mucho peor de no ser por mamá Mireia y su tropa de colegas enfermeros/as…
Y es que el día siguiente de todos estos infortunios, Flo y yo (o lo que quedaba de mí) nos plantamos en Savona dispuestos a pasar un bello fin de semana, como ciertamente fue, en compañía de Mire y Emiliano que nos acogieron estupendamente. Allí nos quedamos hasta el lunes por la mañana, después de un intenso España - Italia en cuartos con 6 italianos, 5 españoles y un alemán (que iba con nosotros). Realmente genial.
Mañana, salvo catástrofe, tocará concierto de unos grandes como Elio e le Storie Tese en una localidad cercana. Aquí dejo una de sus perlas, cantada y recantada durante Il Giro que nos marcamos en Semana Santa, y que algún día contaré por aquí (Laura, Didac, Vane, ¡os echamos de menos! ¡Va por vosotros!).
Entry Filed under: Mundialidades, Normalidades, Suonorismos. .
2 Comments Add your own
Leave a Comment
Some HTML allowed:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
Trackback this post | Subscribe to the comments via RSS Feed




1.
Hermes | 29 , Junio , 2008 at 5:33 pm
Si te sirve de consuelo aquí en Madrid también nos estamos cociendo. Hay que procurar no moverse mucho, estar sentado en el sofá sin mover un solo pelo y con una cervecita fresquita en la mano es la mejor opción.
¡Que calor!
2.
quikosas | 30 , Junio , 2008 at 1:29 pm
De los calores madrileños ya estaba enterado. Tengo una corresponsal que me mantiene el día… No me consuela mucho, pero he descubierto que si te vas a patinar a las 3 de la tarde, después cuando vuelves a casa hace un fresquito…