Archive for Junio 2008
Divertimentos y finales
Ayer por la noche la selección jugaba la final de la Eurocopa contra Alemania.
Ayer, Flo y yo (alemán y español) bajamos al Duomo en patines para ver el partido allí, porque habría más ambientecillo con los erasmus que allí se arrejuntaban animando a unos y otros.
Llegado al pinche lugar, nos sentamos y vimos comenzar el partido. En lontananza (y no tanto) se veían unos nubarrones negros (de la variedad negro oscuro) que advertían de lo que estaba por venir…
Pero lo que vino fue mucho peor (o mejor, ¡según se mire!): Al minuto 8 de partido cayeron unas gotitas inofensivas; pasado el 10 todo cristo se había ido a refugiar a los soportales desde los que se veía la pantalla. Nosotros nos quedamos quietos: total, un poco de agua, con éste calor se agradece… ¡pero no tanta!
En la final de la Eurocopa, nosotros vivimos el final del mundo con el Duomo de testigo impertérrito: Agua a cataratas, mantas y jarros todos juntos y aderezados con rachas de viento que podían con nosotros, como si fuéramos veletas (puntualizo que ibamos en patines). Tanto fue así, que en una ocasión casi me caigo por las escaleras por el empuje del viento (luego sí me caería de todas todas, pero no por el viento precisamente).
En esa euforia que desatan las grandezas de la madre naturaleza, el partido perdió importancia. Según amainaba, la fue recuperando. Amainar no significa terminar, ojo, que estuvo lloviendo todo el tiempo y volvimos a casa en el tranvía y hechos una sopa.
Una cosa que me hizo mucha gracia fue que cuando acabó el partido, aún lloviendo, todos los españoles que se habían refugiado en los soportales y la galería Vittorio Emmanuelle, salieron corriendo como locos a la plaza a bailar, festejar, etc. Y digo yo: ¿Porqué? Es decir, ¿porqué? ¡Si seguía lloviendo! En fin…
En la final de la Eurocopa, con el final del mundo en forma de aguacero, también mi móvil también encontró su final… o por lo menos eso parece.
Add comment 30 , Junio , 2008
Qué se cuece
Por Milán nos cocemos todos, así a fuego lento y en nuestro jugo. Estamos probando las delicias del clima Milanés. Después de más de un mes lloviendo prácticamente todos los días, el calor húmedo y pegajoso de esta ciudad sin mar agobia de lo lindo, aunque no creo que por Cartagena la cosa sea mejor la verdad…
Por otro lado, se cuecen exámenes en el horizontes lejanos y no tanto. La entrega de trabajos y presentaciones ya pasó (casi, aún queda uno) y ahora toca leerse las bibliografías correspondientes para los teóricos.
Aquí también se cuecen habas, pero esto no viene a cuento
En un plano más personal, he de hacer una confesión: Mamá, lo he hecho. Me los he comprado.
No he podido evitarlo: estaban ahí y me llamaban. ¡Unos patines de tres ruedas como tres rosetones! Y que se quedarán conmigo hasta que el tiempo diga quién aguanta más, si ellos o yo.
Por el momento ya les he pegado unas cuantas carreras locas por éste Milán que preveo voy a descubrir más en el último mes que en todo un año (una cosa es pasear por calles grises y otra ¡desbarrar sobre asfalto!). Florian estuvo en Alemania hace un par de semanas y se trajo sus patines también… Resultado: dos tíos locos haciendo el cabra sobre ruedas.
Ya pagué peaje y en un par de caídas me dejé medio culo, el pulgar izquierdo dislocado (ya está mejor…) y en un último encontronazo con mi querido compañero teutón me dejé medio labio contra su dura cabeza germánica, causándome una herida que podría haber sido mucho peor de no ser por mamá Mireia y su tropa de colegas enfermeros/as…
Y es que el día siguiente de todos estos infortunios, Flo y yo (o lo que quedaba de mí) nos plantamos en Savona dispuestos a pasar un bello fin de semana, como ciertamente fue, en compañía de Mire y Emiliano que nos acogieron estupendamente. Allí nos quedamos hasta el lunes por la mañana, después de un intenso España – Italia en cuartos con 6 italianos, 5 españoles y un alemán (que iba con nosotros). Realmente genial.
Mañana, salvo catástrofe, tocará concierto de unos grandes como Elio e le Storie Tese en una localidad cercana. Aquí dejo una de sus perlas, cantada y recantada durante Il Giro que nos marcamos en Semana Santa, y que algún día contaré por aquí (Laura, Didac, Vane, ¡os echamos de menos! ¡Va por vosotros!).
2 comments 27 , Junio , 2008
Se masca…
…la tragedia.
…la tensión.
…la emoción.
…el desquicie.
…el fútbol.
Yo que me había acostumbrado a que estas cosas acabasen en cuartos, ahora estoy como perdido diciendo: ¿Eh? ¿Pero que todavía sigue?
Pues ná, a ver qué es lo que hay…
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Actualizado al descanso: Buffff, buenas vibraciones en general… pero esto está muy igualado. Quién sabe…
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¡Actualizado al final! ¡Estamos dentro! ¿Estamos dentro? ¡Sí! Woooooo. Y la verdad es que han jugado como nunca… y han ganado como… ¿siempre? ¿Nunca? Buah, qué más da.
Y ahora viene lo mejor… ¡Alemania – España! El domingo… ¡derby en la habitación! ¡Flo contra Quike! Jeje, qué va. ¡Flo y Quike!
En fin, estoy escuchando El Carrusel y están hablando de fiesta nacional si España gana la Eurocopa. Cómo están las cabezas…
4 comments 26 , Junio , 2008
Hazte a la idea, chaval
El único vaquero que me cae bien. El más rápido, el más astuto, simpático, enamorado… Señoras y señores, les presento a…

Ah, si. Y el más cool, por supuesto
1 comment 25 , Junio , 2008
En el polimi: Packaging Design (o cómo tirar el tiempo por la borda)
¡Por fin! Por fin he terminado un trabajo que ma ha traído de cabeza desde sus inicios… ¡El maldito trabajo de Packaging design! Pero no se crean que la broma ha acabado, que dentro de dos semanas toca examen (¡je!).
Ahhhh, qué decir de ésta asignatura… Pues ahora como vengo en caliente, seguramente nada bueno, qué le vamos a hacer. A saber:
En el comienzo de los tiempos, escogí esta asignatura porque albergo la esperanza de que me la puedan convalidar por Envase y Embalaje, allá en las tierras ibéricas.
El curso comenzó bien: La pgofesoga Bucchetti (sí, habla como Fedeguico) comenzó hablando de que, si bien ella es una mandada por la universidad, por ser su área la comunicación gráfica, según ella el packaging (¿había dicho ya que los italianos no tienen personalidad lingüística?) puede y debe desarrollarse por otras áreas más prioritarias que la mera comunicación visiva. En palabras llanas: Que te dejes de pijadas y hagas algo útil, ¡pijo!
Así que tintes verdes cogía el curso, y además la mujer explicó que podíamos hacer un trabajo que puntuase al final (ya les contaré, que esto es muy divertido) pero cuya temática tenía que tener una intención crítica, es decir, explicar una realidad, posicionarse al respecto y hacer pensar un poco al personal, con la intención de generar un pequeño debate después de la exposición de cada uno. Interesante, cuando menos. Además definió un calendario para que no hubiese más de cuatro exposiciones por lección, quitando días lectivos, para hacerlas soportables y fomentar el interés. Lo normal es hacer sólo dos días de presentaciones, con unas 12 o más al día… ¿saben quién ve las cuatro últimas? Sasto, el Tato. Y el profesor.
Así que no pintaba mal la cosa. Comenzaron las clases de teoría, por las que perdí interés a mediado de cuatrimestre (cuando comenzaron a hacerse peligrosamente soporíferas). De todas formas yo seguí yendo todas las semanas (no se crean) y me hice una idea bastante buena del curso, que viene siendo un curso de packaging de toda la vida: materiales, métodos de fabricación, comunicación visiva (bastante), ergonomía… esas cosas.
Entre medias, tirando al final, hicimos mi compi Laura y yo un trabajo comparativo sobre las políticas de reciclaje en cuatro países de la UE. No entraré de en detalles, la temática lo dice todo.
Y dirán, ¿pues porqué no escogísteis otra cosa? Pues porque al principio parecía fácil, y entretenido. Y mucho he aprendido con éste, no se crean, que tiene miga y quieran que no siempre se saca algo bueno… Pero ha sido demasiado peñazo, sobre todo por la agonía de hacerlo siempre a última hora (y eso que esta vez empecé con más tiempo del que suelo, que si no…).
Pero bueno, al fin hoy hemos presentado el trabajo (los últimos, el último día) y toca olvidarnos… Pero es que, después del curre que nos hemos metido (que a pesar de las prisas, ha sido un curre grande), lo que nos ha dicho la profesora no ha matao:
El tgabajo se puntuagá de cego a tges, y se sumagá a la nota final del examen ogal.
Pues es algo normal – podrán pensar. Ahhhh pero es que aquí no puntúan de 0 a 10, sino de 0 a 30… Sí, señores, nos hemos roto el culo para que, en el mejor de los casos, nos suban un maldito jodido puto sólo punto la nota de un examen oral, sobre dos libros (uno obligado, que es básicamente sobre el que se basan las clases, y otro a nuestra elección) en ningún caso pequeños.
Ya me hebrá valido más la pena haber leído los libros en vez de pelearme con procentajes de reciclaje e impuestos especiales para botes de champú. O haberme rascado la barriga con vehemencia. Habría sido algo menos provechoso, pero no mucho menos.
Aclaración: A pesar de mi pgonunciación y sus métodos de evaluación, con los que discrepo ampliamente, la profesora Bucchetti es por lo general simpática y accesible. Es exigente, eso sí. Y muy crítica. Pero creo que esos son ingredientes muy necesarios para ser un buen profesor (esto no está reñido con ser a la vez más o menos cabrón, más o menos cretino, o más o menos buena gente, son dos cosas distintas).
Add comment 24 , Junio , 2008
Y mientras en el parlamento europeo…
…las siguen colando.
El Parlamento Europeo aprueba sin enmiendas la directiva de retorno de ’sin papeles’.
Total, ¿qué es un año y medio encerrado por buscar un futuro para tu familia?
Lamentable. De nuevo.
2 comments 18 , Junio , 2008
La espinita
Me van a perdonar el post sobre algo tan burdo y banal como el circo, pero a mí también me gusta, para qué negarlo.
Y es que llevo siguiendo la Eurocopa con regularidad, y cuando el sábado nos clasificamos para cuartos, yo ya tenía claro con quién quería que se enfrentera España en cuartos… ¡je!
Cada vez que he hablado de fútbol con un italiano por estos lares no me he cortado y he sacado a relucir las lindezas de su fútbol (que son muchas), a las cuales ellos asienten tácitamente y afirman que “Italia è cosí”. Qué mamones. Lo peor es que es cierto…
Y les he preguntado a una infinidad de ellos si se acuerdan de los cuartos de final del mundial ‘94 y más concretamente del final de la segunda parte, con 2 – 1 (para Italia, claro) en el marcador… La amnesia es generalizada. Yo no les culpo. Quieras que no es algo que sucedió cuando yo tenía 9 añitos y que si me acuerdo es porque me traumatizó la (por aquel entonces desconocida para mí) vertiente dramática del fútbol. Quede claro que el drama está dentro de la banalidad, pero a fin de cuentas sigue siendo drama (¡ay!).
Ahora puedo refrescarles la memoria con la portada del Marca de hoy:
Diviértanse el domingo
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Actualizado 23/06: Ala, ya no hay espina. Más oyendo a todos los italianos a mi alrededor decir que, efectivaente, merecíamos ganar. Hasta en los periódicos oye tú. Nada nada, por mí ya nos podemos quedar en ’semis’, no vaya a ser que al final ganen algo y tengamos tema para 44 años más
6 comments 18 , Junio , 2008
Dos tontos muy tontos

Bueno, quizás el Señor B. no lo sea tanto, pero de los oficios de las madres de ambos no dudo ni un momento (y que me perdonen las trabajadoras del sector por ofenderles).
Y Don Arbusto recuerda: “Todas las opciones están sobre la mesa”. Confío en que no le dé tiempo a jugarlas.
3 comments 13 , Junio , 2008
En el polimi: Human Factors Design
Seguimos con la serie: Hoy, Human Factors Design.
En relaciíon al título, diré que la mitad de las asignaturas que he tenido este año (literalmente) tienen alguna palabra en inglés. No me explayaré en el tema, pero los italianos tienen la personalidad ligüística en el culo muy lejos: la cantidad de términos de uso común de origen inglés, pero pronunciado a la italiana, es increíble (ríase usted de la “contaminación” del castellano).
De la traducción libre que hago, Diseño según los Factores Humanos, podemos deducir que no se trata de hacer calceta (no es coña, Florian hace calceta en otra asignatura) sino que más bien tiene algo que ver con la ergonomía, con la antropometría. Y efectivamente, durante el curso no se hizo otra cosa que seguir unas clases teóricas sobre ésta temática (no voy a entrar en detalles) que los primeros días, debido a la baja del profesor titular, fueron llevadas por Avril Accolla, profesora adjunta que pasó a ser mi amor platónico: Políglota, inteligente, graciosa… y de muy buen ver. Si me está leyendo, profesora, que sepa que le recordaré siempre, snif snif…
De rostro afable y ojillos vivarachos detrás de sus gafas redondeadas, y con un simpático bigote, el profesor titular, Luigi Bandini Butti bien podría haberse jubilado cuando yo aún era un novatillo de instituto; y sin embargo, cuando se le ve dar clase, se entiende porqué no lo ha hecho todavía: le encanta. Yo agradezco infinitamente que haya esperado todo este tiempo a que llegue…
El profesor Butti, tan accesible, tan encantador, tiene un currículum con el que no pocos se habrían subido a la montaña de su propio ego para nunca bajar, y se ha codeado con los grandes nombres del diseño, la arquitectura y el arte italiano, que justamente si están/estaban cada uno encaramado a su montaña; y cada vez que veía/escuchaba cómo la peña pasaba de sus lecciones, a las que asistían tan sólo porque la asistencia contaba, me daba terrible pena de ver cómo menospreciaban una figura como pocas se encuentran sobre una tarima. Pero lo dejaremos…
Aparte de las clases, de las que hubo un examen final (bastante fácil, por cierto), durante el semestre tuvimos que hacer, por grupos, un par de trabajos de investigación sobre un par de temas a nuestra elección dentro de una enorme lista de posibilidades. Formé grupo con tres chicas italianas, que me acogieron después de que les cayera simpático al hacerles unas encuestas para otro trabajo, del que ya hablaré en otra ocasión.
El primer trabajo que hicimos fue sobre los distintos métodos que los progenitores usan para transportar a sus pequeños retoños pegados al cuerpo, y seguro que a más de un@ (¡no quiero señalar!) le puede resultar interesante…
El segundo fue sobre una herramienta con la que he guardado las distancias desde que tengo memoria: el cepillo de dientes. ¡Quién iba a imaginar que una cosa tan sencilla podía complicarse tanto! ¡Que diese para tantas páginas! Ay, la leche, yo casi ni me lo creía cuando fui a imprimir… La gráfica corrió ésta vez a mi cargo, y es algo de estoy muy orgulloso.
Sea como fuere, disfruté mucho haciendo ambos trabajos gracias a la organización y empuje de estas chicas, que verdaderamente me motivó mucho. Al final las notas estuvieron bien e hicieron una buena media con el examen… Otra buena experiencia in somma
.
4 comments 12 , Junio , 2008
Nos la metieron
Jornada de 66 horas. Sin empujar con pan siquiera. Bueno, sí. Con pan y circo.
Y ni me lo esperaba.
Y no quiero pensar lo que vendrá después. O sí, pero no ahora…
Qué asco, ya no sé si quiero ver el partido, me siento estúpido.
5 comments 10 , Junio , 2008




