Archive for 16/01/08
Ironías de la vida
Me levanto. Es martes por la mañana y he dormido cinco horas. No quiero ir a clase. Son las 9 y mientras me ato las botas me lo repito: “No quiero dar clase. Oh, por favor que no haya clase. Que suceda cualquier cosa y que no haya clase. Quiero volverme a mi cama y seguir durmiendo, joder” Y me sigo repitiendo lo mismo mientras me tomo el café con unas pocas galletas.
Resignado, salgo por la puerta y tras las escaleras y el portón una mañana no muy fría pero fea, gris; menos mal que la uni está aquí mismo… Llego a clase, miro por la ventana de la puerta y veo mucha gente. Entro. Demasiada gente para esta clase. Pregunto por lo bajo a una chica -¿Pero esta es la clase de…? Sí, sí. Es esta - Me responde. Bien, pues nada. A todo esto la profesora todavía no ha llegado (raro, siempre es muy puntual…) y cuando me voy a sentar veo a un compañero de trabajo. Me acerco a él. -Feliz año, Giorgio. -Hey, feliz año, ¿que tal? ¿Has estudiado para el examen?
Joder, si lo sé me callo.
-¡Si lo dijo hace cuatro meses!- Aaaah, ¿te refieres a hace cuatro meses cuando me encontraba buscando piso? Ya empieza a encajar todo… Menos mal que, al final, me ha salido bien. ¡Qué bien, digo! ¡Me ha salido que-te-cagas! Para no haber estudiado… Pero el que vale, vale. Y el que no, a ADE. Y así, me he vuelto a casa con la satisfacción del deber cumplido sin comerlo ni beberlo. Pero eso sí, mejor me voy asegurando las demás fechas, que esto no me sucederá dos veces.
Add comment 16 , Enero , 2008
Bocazas
Sí, hacía tiempo que lo sabía. Y tú también, que tanto me aguantas. No sé cómo me las apaño pero siempre tengo meter la pata, poner la guinda al pastel, decir la última palabra. Y claro, la cago. Y todo porque entre mi cerebro y mi boca hay una distancia muy pequeñita, una fuga por donde siempre salen (casualidades de la vida) las palabras equivocadas en el peor momento posible. Y me jode porque eso significa que las he tenido que pensar, y no me gusta pensar cosas hirientes, ni mucho menos para tí.
Tirar piedras a mi propio tejado, eso hago. Y lo siento.
Bueno, realmente ahora también estoy tirándome piedras al tejado, pero esto es ya algo más consciente y menos estúpido. En fin, ya he bajado al purgatorio: una dosis doble, por favor… Gracias. Ya me siento como nuevo. ¿Me perdonas? ¿Te hace un viajecito? Primera parada tu perdón, tu cariño, una de fresas con nata y un poco de vino dulce para acompañar. Venga va, que a esta invito yo. Y ahí vamos otra vez…
Add comment 16 , Enero , 2008


