Qué duro es volver
Después de pasar por Madrid. Después de volver a Cartagena, pero solo lo justo. Tras fascinarme en Tánger y tener una resaca con sabor alcoyano, y no haber parado un segundo y sin embargo descansar tanto. Y con la sensación de sólo haber tomado un pequeño aperitivo de tí, unas tapas de colegas, unos pinchos de amistades, una comida familiar que no hubo tiempo de saborear tranquilamente… Y sin embargo he comido hasta llenarme. Joder, que hambre tenía. Va a ser que aquí no como bien. O va a ser que como en casa y en Marruecos en ningún lado.
Sí. Decididamente, unas navidades sazonadas y variaditas como nunca. Y sin embargo, con un pequeño regustillo amargo por haber probado de tanto y de nada comido. Como dejar una copa a medias… Pero es como todo. El tiempo es el que hay. Y ha estado de puuuta madre.
Y después de todo eso, volver. Volver a dormirme por la mañana en clase (aposta no lo hago, en serio), a comer pasta día sí día también, a no ver el sol…¡Pero sólo porque quiero! ¡Que aquí se está genial! Y esto mañana se me habrá pasado y ya estamos ahí, en la brecha de enero a dar tó lo que se puede. Tal vez no pare mucho por aquí. No sé si se me echará de menos, pero bueno, fingiré que no me importa y tan feliz, jijiji.
Ahora me arremango: Comienza la faena…
3 comments 10 , Enero , 2008


