Archive for Enero 2008
¿Quiénes somos, de dónde venimos…?
No me explayo, prefiero que leáis lo que aquí os dejo. En serio, leedlo.
Después del debate generado en los comentarios del anterior post, me encuentro con éste otro.
Y ya entrados en materia, entro en Público y como noticia principal, encuentro ésta.
¿Y qué saco con ésto? Pues que… ¿y si después de todo, ciertamente llegó Dios un día, dijo de hacer una bacteria para pasar el rato, se fue al baño y todavía no ha vuelto? En serio que ya no me parece una estupidez tan grande…
Pero ahora vuelvo a mis asuntos mundanos, y ya tendré tiempo de contaros aquí un par de cosas que quiero contar cuando todo esto acabe. Hasta entonces, sed felices y follad como conejos. Total, quién sabe qué ocurrirá mañana (igual alguien hace un comentario
3 comments 25 , Enero , 2008
Euforia soleada
Como acostumbro a hacer de vez en cuando, hoy he dormido poco. Tengo un montón de cosas por hacer y algo menos de tiempo por culpa de mi adicción a perderme en blogs realmente interesantes que descubro mientras busco información para los trabajos (¡no es mi culpa!): ayer descubrí Lector Constante y lo recomiendo. Mucho.
Y bueno, debería de estar para tirarme desde el balcón. Pero hoy al madrugar para ir a clase, he salido a la calle sin abrigo, y no había una sola nube en el cielo. Hoy brilla el sol, después de una semana de lluvias constantes. Dando saltitos hacia clase, volviendo brincando a casa para despertar a Florian. Un par de buenas canciones para comenzar un día que me está gustando mucho. ¡Me creo capaz de todo!
Y ahora, a la crepería. A ponerme las botas, a cojer fuerzas. Vamos a por todas. ¡Que tengáis un buen día!
Add comment 17 , Enero , 2008
Ironías de la vida
Me levanto. Es martes por la mañana y he dormido cinco horas. No quiero ir a clase. Son las 9 y mientras me ato las botas me lo repito: “No quiero dar clase. Oh, por favor que no haya clase. Que suceda cualquier cosa y que no haya clase. Quiero volverme a mi cama y seguir durmiendo, joder” Y me sigo repitiendo lo mismo mientras me tomo el café con unas pocas galletas.
Resignado, salgo por la puerta y tras las escaleras y el portón una mañana no muy fría pero fea, gris; menos mal que la uni está aquí mismo… Llego a clase, miro por la ventana de la puerta y veo mucha gente. Entro. Demasiada gente para esta clase. Pregunto por lo bajo a una chica -¿Pero esta es la clase de…? Sí, sí. Es esta – Me responde. Bien, pues nada. A todo esto la profesora todavía no ha llegado (raro, siempre es muy puntual…) y cuando me voy a sentar veo a un compañero de trabajo. Me acerco a él. -Feliz año, Giorgio. -Hey, feliz año, ¿que tal? ¿Has estudiado para el examen?
Joder, si lo sé me callo.
-¡Si lo dijo hace cuatro meses!- Aaaah, ¿te refieres a hace cuatro meses cuando me encontraba buscando piso? Ya empieza a encajar todo… Menos mal que, al final, me ha salido bien. ¡Qué bien, digo! ¡Me ha salido que-te-cagas! Para no haber estudiado… Pero el que vale, vale. Y el que no, a ADE. Y así, me he vuelto a casa con la satisfacción del deber cumplido sin comerlo ni beberlo. Pero eso sí, mejor me voy asegurando las demás fechas, que esto no me sucederá dos veces.
Add comment 16 , Enero , 2008
Bocazas
Sí, hacía tiempo que lo sabía. Y tú también, que tanto me aguantas. No sé cómo me las apaño pero siempre tengo meter la pata, poner la guinda al pastel, decir la última palabra. Y claro, la cago. Y todo porque entre mi cerebro y mi boca hay una distancia muy pequeñita, una fuga por donde siempre salen (casualidades de la vida) las palabras equivocadas en el peor momento posible. Y me jode porque eso significa que las he tenido que pensar, y no me gusta pensar cosas hirientes, ni mucho menos para tí.
Tirar piedras a mi propio tejado, eso hago. Y lo siento.
Bueno, realmente ahora también estoy tirándome piedras al tejado, pero esto es ya algo más consciente y menos estúpido. En fin, ya he bajado al purgatorio: una dosis doble, por favor… Gracias. Ya me siento como nuevo. ¿Me perdonas? ¿Te hace un viajecito? Primera parada tu perdón, tu cariño, una de fresas con nata y un poco de vino dulce para acompañar. Venga va, que a esta invito yo. Y ahí vamos otra vez…
Add comment 16 , Enero , 2008
Por opinar que no quede
¿Y porqué nos preocupamos ahora de si los deportistas españoles tienen algo que cantar cuando ganan o dejan de ganar? Con lo bonito y creativo que es que cada uno cante lo que le apetezca. No sé, es que no me convence que después de 22 años de mi vida sin letra, me vengan a poner ahora algo que cantar asín como con calzador… es que no me llega. Y ojo, la letra no me parece fea, que dentro de lo que cabe siempre habría podido ser peor. Pero que no, que hay mejores cosas que hacer. Y la mayor razón por la que digo que no es porque la SGAE dice que sí. Hala, a tomar viento.
Add comment 13 , Enero , 2008
Qué duro es volver
Después de pasar por Madrid. Después de volver a Cartagena, pero solo lo justo. Tras fascinarme en Tánger y tener una resaca con sabor alcoyano, y no haber parado un segundo y sin embargo descansar tanto. Y con la sensación de sólo haber tomado un pequeño aperitivo de tí, unas tapas de colegas, unos pinchos de amistades, una comida familiar que no hubo tiempo de saborear tranquilamente… Y sin embargo he comido hasta llenarme. Joder, que hambre tenía. Va a ser que aquí no como bien. O va a ser que como en casa y en Marruecos en ningún lado.
Sí. Decididamente, unas navidades sazonadas y variaditas como nunca. Y sin embargo, con un pequeño regustillo amargo por haber probado de tanto y de nada comido. Como dejar una copa a medias… Pero es como todo. El tiempo es el que hay. Y ha estado de puuuta madre.
Y después de todo eso, volver. Volver a dormirme por la mañana en clase (aposta no lo hago, en serio), a comer pasta día sí día también, a no ver el sol…¡Pero sólo porque quiero! ¡Que aquí se está genial! Y esto mañana se me habrá pasado y ya estamos ahí, en la brecha de enero a dar tó lo que se puede. Tal vez no pare mucho por aquí. No sé si se me echará de menos, pero bueno, fingiré que no me importa y tan feliz, jijiji.
Ahora me arremango: Comienza la faena…
3 comments 10 , Enero , 2008
Había en una pequeña aldea un pastorcillo llamado Pedro. Pedro era un chaval alegre y animoso. Y también muy bromista.


