Maldición
14 , Diciembre , 2007
O blasfemias en arameo… o cagarte en tó lo que se menea.
No soy madrugador, salvo cuando es estrictamente necesario. Tampoco es que me levante a las 2, salvo excepciones que todos conocemos.
Supongo en que a nadie la hacen gracia las obras, sean en casa propia, en la ajena que tienes al lado o en la calle: Nuestro vecino del primero (estamos en un segundo) está de obras. Y vaya si lo está. Deben de estar construyendo el ताज महल aquí abajo por lo menos.
Bueno, el caso es que, señores, el rango horario de las 8 y media de la mañana hasta las 10 no es una buena hora para usar un martillo neumático en un edificio comunal. A menos que quieras que caigan maldiciones sobre toda tu línea genealógica pasada, presente y futura.
A todo esto y sin saberlo, me encontraba solo en el piso mientras la tía segunda del obrero de abajo venía a mi mente por alguna razón cuando ha sonado el telefonillo. -Ya abrirá alguno- he pensado. Qué va. Pero lo peor es que después ha sonalo la puerta. -Joder, será importante.- Levántate, vístete, abre… -¿Está Florian?- ….
Después de esto me he vuelto a acostar. Pero ya era inútil intentar seguir, así que irremediablemente he tenido que comenzar el día… Será pa’ bien.
Entry Filed under: Deficeeeeeente, Normalidades. .



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