Re-poniéndonos(lo)
Y vamos allá, después de estos meses de sequía, lo más fácil será poner(nos) un video la mar de majo, que volver a escribir cuesta taaaanto… ¡Gracias Nita!
Y gracias Txap por el ánimo a volver
Add comment 25 , Enero , 2010
Un día de estos vuelvo
¡Hola (de nuevo) mundo!
Un día de éstos vuelvo a escribir, fijo.
1 comment 20 , Enero , 2010
Cita necesaria
Y si lo hiciese, se armaría la gorda DE VERDAD. No son listos, y son malos. Malos y cobardes. Como usted, me disculpe. Y si le llamo cobarde es porque no se atreve a enfrentarse a alguien más armado que usted, pero la fuerza física es sólo el recurso del más débil. Del más débil de razón, por supuesto. Si no fuera un cobarde, no evitaría mirar de frente a la realidad y decir: “Bien, pienso que “toda vida es sagrada, como sagrado es el derecho a vivirla en libertad y seguridad”, a un lado del bando tenemos ocho cientos muertos, al otro… Luego, en virtud de la coherencia, los del primer bando están siendo masacrados, ¿¿DÓNDE SE HAN VISTO 800 TERRORISTAS JUNTOS?? ¿¿DONDE??” Pues eso, señor mío, es así le guste o no. Y si tiene corazón y raciocinio humano, tragará orgullo, se esforzará por reconocer los errores y mejorar como ser humano, y dejará de repetir dogmas, marear la perdiz y engañarse a sí mismo, porque a los demás no va a engañar. Y no tengo más que decir, me disculpe.
Atentamente, Un idealista.
Mi último comentario de una conversación triste (y ni siquiera me hizo falta leer todo el post).
Me voy, que hay curro.
4 comments 10 , Enero , 2009
Si no puedes vencerlo…
No quería.
No quería escribir.
Pero. Tengo. Que. Deshacerme. De. Ésto.
Y como no puedo vencerlo, pues igual por aquí por fin sale de mi cabeza… ¡para entrar en la vuestra! Muaajajajajaaaa. Apenas sí lo he escuchado lejenamente esta mañana, cuando mi madre tenía puesta la radio, pero es que no hay forma de escapar , ¿porqué tienen que existir canciones así?
Yo ya creía que era terrible, pero es que el vídeo es ya lo mejor: Uno de los más claros ejemplos de La Movida, su caspa, mal gusto, simpleza musical y, sin embargo, simpático resultado. Yo ya no sé qué pensar…
Así que hala, ahí os quedáis con Alaska y los Pegamoides con una de las canciones más repetitivas de la historia musical, “Horror en el hipermercado”. Yo que vosotros me lo pensaría antes darle al play…
2 comments 9 , Enero , 2009
Carta a Sus Majestades
Sus Excelentísimas Majestades, Reyes Magos del Lejano Oriente,
¿cómo les va todo? Hacía ya años que no les escribía y, si bien es cierto que siempre fui un tanto oportunista, escribiendo tan sólo una carta al año y (fíjense qué casualidad) siempre por las mismas fechas, diré también que lo hacía con verdadera ilusión e inocencia infantil.
Ahora, pasado el tiempo, me pongo en sus ilustres lugares y me pregunto: ¿Les ha cambiado el trabajo en las últimas décadas? A juzgar de primeras, diría que no: siguen trabajando una noche al año, que sigue siendo la misma.
Pero, ¿y las cartas? Ustedes llevan millones y millones de misivas leídas y, quizás, podrían decirme si se nota en la ortografía, expresión escrita o amabilidad en el trato, el deterioro de la enseñanza, los libros sin leer desplazados por la televisión, l mldito lnguag sms, etcétera. ¿Y los juguetes? ¿No se hacen un lío ahora que un niño les pide el MeapilasBot XZ/45-Q y no una pelota? ¿No temen equivocarse al llevarle el MeapilasBot XZ/42-P y que el pobre niño se pille un berrinche? ¿No hubiese sido más fácil si pidiese un tractor de juguete? Ya lo creo que sí. Pero no se engañen, Sus Majestades, que la culpa no será suya.

Desde luego, Majestades, debe ser duro comprobar cómo, año tras año, algo tan sencillo como son las ilusiones de un niño se vuelve complejo y enrevesado, demasiado distorsionado por las interferencias del ambiente en que está sumergido. Pero no seamos catastrofistas, Majestades, que no es orégano todo el monte y si apreciamos que algo no es como debiera (a nuestro humilde juicio), es deber nuestro esforzarnos en que cambie, y no pararnos a despotricar sin más.
He de reconocer, Majestades, que cuando aunque dejé de escribirles no dejé, sin embargo, de esperar su llegada. La ilusión no era la misma, y los nervios ya se apaciguaron. Un poco, al menos. Ya dejé de levantarme el primero, a las 7 de la mañana, sentado en el sofá mirando lo bonitos que quedaban los regalos así tal cual los dejaron, para subir luego corriendo, cuando ya no aguantaba más, a despertar a mis perezosos padres, que siempre les costaba levantar. ¡Por una vez, era yo quien les despertaba, y no al revés!Pero ya lo dejé.
Más adelante, ya lo saben vuestras Majestades, no quise saber nada de ustedes, alegando lo que pienso desde hace ya un tiempo: que, sintiéndome lleno así tal cual estoy, no han de pararse Vuestras Majestades a fomentar un consumo fútil, del cual reniego. Pero me equivoqué en una parte, Majestades; y es que la ilusión que me inspiran, sigue ahí, aunque agazapada y austera, y a estas alturas, Majestades, yo también me siento su cómplice y paje. Así que, desde mi humildad e ilusión, Majestades, jugaré con ustedes aunque sea a mi manera, porque la ilusión ni se compra ni se vende, mal que les pese a los cuponeros de la ONCE.
Y, como no se me ocurre nada más que contarles, espero sólo que pasen unas felices fiestas, que disfruten haciendo su trabajo, y que, si ven a un tipo gordo vestido de rojo… bueno, da igual.
Se abriguen, que hace frío ahí fuera.
4 comments 15 , Diciembre , 2008
Necedades
¿Y qué es lo que pasa que ya no escribes? ¿Y porqué este lugar tan desierto? Ni una frase que remarcar, una foto alucinante, una crítica mordaz, las ganas de reafirmarme en un estilo desordenado, personal, con influencias como el de cualquier otro mortal.
¿Y porqué tan ocupado, serio, atareado? Siempre de un lado a otro, culo inquieto, de mal asiento, como si te pellizcasen con fuerza cuando te fueras a acomodar. No has llegado ya apenas y te estás a punto de marchar. Y en todo éste tiempo, ni se te ocurre desbarrar, escribir, dar la nota, soltarte la melena virtual. Y a todo ésto miras y ves que tampoco estaba tan mal, que releer lo ya escrito sorprende y agrada por igual. Y el tiempo nos cambia, pero no mucho, no demasiado. Vamos aprendiendo y viejas experiencias, por malas o indeseables, ya las dejas olvidar, ocultas bajo un manto de saber acumulado y de buena voluntad.
Ya te sientes mejor, te gusta haber vuelto, aunque sólo sea un momento. Y gritar a los cuatro vientos que escribir mola mucho, y que sentir temblar los dedos antes de pulsar la tecla adecuada es algo fenomenal. Se parece a cuando te subes a un escenario, de esos que ya mis pies ni se acuerdan, pero que siguen evocando las manos, cuando agarradas al mástil entonan cantos paganos.
Sí, la sensación se le parece, y poco a poco vas y te creces y te crees un gran autor, piensas que no hay nadie mejor y al cielo te encaramas. Miras el gran valle, de donde vienes y adonde irás. Pronto, muy pronto. Tanto como tardes en darle a “Publicar”. Y ya habrá algo nuevo de éste bando, unas letras más estorbando en el mundo virtual, que han salido de cualquier manera, sin orden ni concierto aparente, arrojadas, de frente, diciendo necedades, cosas fútiles, de revista de variedades, pero que adornan que da gusto y abultan bastante.
Así que, bueno, mejor fuera que dentro. Porque era ya un tiempo de decirme, ¿porqué no escribo? Y responderme que ya lo haría, que mejor para otro día, que otra cosa tendría que hacer. Y ahora vacío y contento, me voy a tomar viento, que un tren hay que coger.
Un abrazo grande,
El barrendero.
2 comments 3 , Diciembre , 2008
Preguntas…
Add comment 10 , Noviembre , 2008
La diferencia
Así se llama el último trabajo de Albert Pla, que escuché por vez primera hace unos días en Radio3, después de lo cual me lo bajé y que en dos días he escuchado como seis veces.
Y me encanta. Tiene sus partes tranquilitas (las más), sus partes más tralleras (las menos), cambios bruscos marca de la casa con unas letras ácidas, dulces y/o saladas que rebosan humanidad por todos lados. También destilan mala uva, felicidad, ilusión, esperanza, contradicción y abuso de narcóticos (también marca de la casa, claro). Se va creando una atmósfera muy especial para cada canción y, como en los mejores discos, todas tienen un orden perfecto, y a veces puentes entre canción y canción, que hacen que te vayas deslizando de una a la siguiente mejor que por un tobogán.
Y es que hay que ver lo bien que sabe mezclar Albert Pla la rumbita de toda la vida, con guitarreos distorsionados, coros, instrumentos de fanfarria, distorsiones vocales… Asombra, la verdad.
Algún día (incierto) le daré al autor de tamaña obra todo el reconocimiento que se merece y me pillaré el original, que lo merece. Y la gira, pues a ver si cae también, ya puestos… De momento, dejo aquí una de las piezas, para público disfrute. “Hongos” se llama, y transmite muy buen rollito. ¡Y que viva Albert Pla!
¡Ah! ¡He vuelto a escribir! Haced que se vea “la diferencia” (juas juas) y dejad algún comentario
Abrazos
4 comments 15 , Octubre , 2008
Pausa Bausan
Se acabó. Ahora sí que sí.
Escribo estas línes justo antes de apagar el ordenador, meterlo en la mochila y salir a la plaza pillar el bus que me lleve a la estación para pillar el bus que me lleve al aeropuerto para pillar el avión que me lleve a Madrid y… buah, yo qué sé. Ahora comienza lo divertido… ¡comienzan mis vacaciones de verdad!
Y habrá tiempo de seguir analizando qué es lo que sucedió por aquí, de contar qué es lo que sucederá por allá, de pensar, de adivinar, planificar (¡pero no demasiado!) y también dejarse llevar.
Sólo diré que me parece significativo que la última cosa que guarde, de tooodo lo que había en esta habitación, sea el ordenador. Pero eso ya lo veremos. Por lo pronto, se me cuiden, sean buenos y no tomen demasiado el sol… y esas cosas.
1 comment 23 , Julio , 2008
Nuestra marca
Creo que no mencioné nunca por aquí una afición que Flo y yo, imbuidos del espíritu callejero del Polimi, desarrollamos en este lugar y que ya permanecerá con nosotros forever and ever porque realmente es una de esas cosas que te hace sentir vivo.
Elige un dibujo, elige un soporte, elige el color adecuado. Imprime, dibuja, recorta, pinta. Sal corriendo y escóndete, que la policía ha pasado muy cerca, pero no despiertes a los vecinos. Respira, pega, pinta. Suelta la imaginación y mezcla otros colores, prueba otras composiciones, busca el lugar justo, no seas cabrón: estamos aquí para divertirnos, pero no somo sunos cafres: hacemos estarcidos.
Después algunos pasarán del tema, ni se darán cuenta; otros dirán que somos unos gamberros, que no respetamos nada, que estamos ensuciando la ciudad; y sin embargo nuestro anónimo, difuso, amado público, se parará quizás ante alguna de nuestras obras, o la seguirá con la mirada mientras amina al igual que nosotros hicimos en otras ocasiones; puede que incluso arranquemos alguna tímida sonrisa cómplice que jamás nadie verá, y puede que algún niño que se había acostumbrado a ver la mariposa a la entrada de su casa, se entristezca cuando la pared vuelva a pintarse de un tristón gris ceniza.
Y mientras todo esto suceda, la bizarra pareja que decidió dar un poco de color y simpatía a paredes y rincones anónimos del barrio que alberga nuestro Polimi, continuará sus andaduras por muros de calles mucho más distantes. Pero quién sabe, igual Bovisa vuelve a ver nacer flores bidimensionales, composiciones inquietas, cañas de pescar sonrisas.
3 comments 22 , Julio , 2008



